Pillars of Eternity II: Deadfire - Ultimate Edition

Pillars of Eternity II: Deadfire - Ultimate Edition

Por Moisés Artacho
29/01/2020

El rol occidental de la vieja escuela nunca morirá, y de eso estábamos seguros todos los aficionados a esta subclase del género que prima la narrativa y las decisiones peliagudas frente a la acción desenfrenada. Nos esperan miles de líneas de diálogo y un mundo repleto de secretos por descubrir, así que preparaos para regresar al mundo fantástico de Eora para hacer frente a un Dios todopoderoso.



Pillars of Eternity II: Deadfire - Ultimate Edition es el nombre complete que ha recibido la esperadísima adaptación a Xbox One de uno de los juegos de rol más laureados de 2018. Prácticamente dos años han necesitado para traerlo a nuestros salones desde su salida en PC, pero la espera ha merecido la pena, ya que llega con una edición que incluye las tres expansiones aparecidas hasta la fecha, un auténtico despliegue de aventuras que nos llevará decenas de horas completar. Si, hablamos de uno de esos títulos que puede sobrepasar holgadamente las 100 horas de juego en una sola partida, por no hablar que es rejugable hasta la saciedad si pretendemos explotar otras variantes de personajes, así que podéis ir vaciando la agenda para dedicarle toda la atención que se merece.


Como secuela directa de su predecesor, es bastante recomendable haber disfrutado de su primera entrega, aunque en caso contrario tampoco os preocupéis, existen varios códices y recordatorios de los hechos acontecidos en aquella aventura para que os podáis poner al día. Además, podremos responder a varias preguntas clave sobre hechos importantes del primer juego para personalizar las decisiones vitales, o bien dejar que todo sea según las elecciones predeterminadas que consideran los desarrolladores; y por supuesto, podremos importar la partida del juego original para traernos a nuestros personajes a esta segunda parte. Como veis, opciones no faltan para que disfruten de esta nueva aventura tanto los que gozaron de la primera entrega como los que se adentran a este mundo por primera vez.



A nivel argumental nos espera una historia de esas que dejan huella, realmente compleja y repleta de personajes carismáticos que nos van a encandilar, así como enemigos carismáticos a los que hacer frente. Nos encontramos en el mundo de Eora, un universo de fantasía oscuro y decrépito por culpa de un antiguo Dios que ha resurgido en forma de estatua gigante. Este poderoso enemigo está asolando un archipiélago de islas llamado Llama Extinguida (Deadfire en inglés, lo que da nombre al juego), por lo que una de las piedras angulares de la aventura será nuestro barco, con el que viajaremos de isla en isla explorando y viviendo mil y una aventuras.


Cabe la pena recordar que estamos ante un juego de rol de la vieja escuela, cuando no todo eran gráficos, sino que primaban los diálogos y las miles de líneas de texto, por lo que vamos a leer, y mucho, a la par que deberemos tomar decisiones delicadas que influirán radicalmente en los hechos del juego. No todo será blanco o negro, y algunas decisiones nos van a hacer pensar bastante sobre las posibles consecuencias, algunas de ellas bastante predecibles pero otras inesperadas, y aquí radica la grandeza del título. Por supuesto todo ello se trasladará a los combates, sumamente estratégicos y pausados, así que olvidaos de pulsar un botón como cosacos tanto para omitir conversaciones como para combatir, porque aquí ambas cosas nos van a exigir concentración y reflexión, una fórmula pausada que para algunos quizá resulte tediosa, pero para otros ofrece una inmersión sin igual en un mundo de fantasía que nos atrapa y embriaga con sus posibilidades.



Esta complejidad por encima de la media comienza desde el mismísimo editor de personaje, ofreciendo un sinfín de posibilidades para personalizar a nuestro héroe o heroína principal, en caso de que no queramos/podamos importarlo de la primera entrega. Desde su aspecto físico a todo el arsenal de habilidades, equipamiento o clase principal, deberemos escoger sabiamente cómo vamos a adentrarnos en este mundo. Y como novedad destacable, en esta segunda parte encontramos la posibilidad de crear personajes multiclase, capaces de especializarse en dos clases distintas de nuestra elección. Esto es un arma de doble filo y no está recomendado para jugadores noveles, ya que serán personajes más complicados de evolucionar, aunque más gratificantes y versátiles si somos capaces de gestionarlos correctamente. La ventaja de la multiclase es que podemos abarcar habilidades de dos clases distintas, haciendo que dicho personaje sea más autosuficiente, aunque la desventaja es que no podremos llevar a su máximo potencial ninguna de las dos clases escogidas, con lo que no alcanzará los poderes de alto nivel de ninguna de ellas.


Al margen de nuestro personaje inicial, a lo largo de la aventura podremos reclutar a otros personajes para crear un grupo de hasta cinco componentes. Los que jugasteis a la primera entrega notareis que se ha disminuido la cifra de miembros del grupo de seis a cinco, y esta decisión no es baladí, ya que se ha hecho con el objetivo de los combates no resulten tan caóticos ni confusos. El tener un miembro menos se compensa con el citado añadido de la multiclase, de forma que podamos compensar la ausencia de un sexto compañero dotando a otro de dos ramas de habilidades.



Una vez puestos en antecedentes, lo que encontramos en Pillars of Eternity II: Deadfire es un juego de rol de vista cenital bastante continuista respecto a su predecesor. Si algo funciona es mejor no cambiarlo, y en este caso lo que han hecho ha sido ofrecer un “más y mejor” en toda regla, una experiencia que recoge todas las bondades del primer juego y las intenta llevar a otro nivel. Por tanto, volvemos a estar ante una aventura libre en la que recorreremos el basto mapa a nuestro antojo, hablando con toda clase de gente, avanzando en la trama a base de realizar misiones principales y centenares de secundarias, y combatiendo contra toda clase de criaturas para subir de nivel y evolucionar a nuestro grupo.


Y hablando de nivel, se aumenta el nivel máximo a 20, para poder desarrollar más concienzudamente a cada personaje. Algo imprescindible para hacer frente a unos combates más tácticos que nunca, combates que ofrecen dos vertientes a escoger, o bien en tiempo real o bien pausados por turnos, que sin duda es la opción recomendada para poder disfrutarlos como es debido. Y es que combatir en tiempo real podría darnos la falsa sensación de que podemos luchar a lo loco como si fuera un Action RPG, y nada más lejos de la realidad, si pretendemos luchar machando botones de ataque nos van a enviar al otro barrio más pronto que tarde. Aquí cada ataque o magia cuenta, y desperdiciar un solo turno puede llevarnos a la ruina, aunque por suerte contamos con varios niveles de dificultad a escoger para que cada cual encuentre su desafío ideal.



Siguiendo con los combates, podremos activar o desactivar el autolevel de los enemigos, para que nadie se cabree e intentar contentar a todos. Y una cosa que nos ha gustado es la mejora de la IA, tanto de los enemigos como de los aliados. Los enemigos son más listos que nunca y pueden realizar estrategias que nos pongan en un aprieto, flanqueándonos por sorpresa o tendiendo emboscadas bastante elaboradas; pero de igual forma, nuestros aliados se desenvuelven mejor en combate y son capaces de curarnos o apoyarnos de forma más efectiva que en la anterior entrega, lo cual se agradece.


El barco será una pieza clave de la exploración, tal como apuntábamos antes, y ofrecerá muchas horas de navegación por el archipiélago protagonista. Nos moveremos con total libertad por todas sus islas, y como cabria esperar, encontraremos combates navales contra toda clase de amenazas. Por desgracia los combates entre barcos nos han parecido algo tediosos y hasta un cierto punto toscos en su control, resultando en eventos que incluso intentaremos evitar. Mejor llevado está el tema de gestión de tripulación, con opción para contratar marineros o adquirir recursos que nos ayuden a mantener el navío en buenas condiciones y tener la moral alta. Especial mención a los más de 30 minutos de salomas que se han grabado para el juego, con lo que nuestras travesías por alta mar se vuelven amenas escuchando esas canciones pirata tan pegadizas.


Otro tema especialmente delicado de esta clase de juegos siempre ha sido cómo adaptar los controles de teclado y ratón a un mando de consola, algo que no siempre se ha hecho con resultados satisfactorios. En la primera entrega se hizo de forma notable, y en esta secuela volvemos a encontrar un buen surtido de menús radiales y atajos directos a base de dobles pulsaciones de stick para intentar abarcar el amplio abanico de acciones disponibles. Lógicamente nada puede reemplazar a la accesibilidad y rapidez de un botón de teclado o un clic de ratón, pero resulta bastante funcional y podemos jugar plácidamente una vez nos acostumbramos a la localización de cada función.



El tamaño de la fuente es notable y permite leer todo con claridad, algo que hay que tener en cuenta pues también es algo importante que no se tiene en cuenta en otras adaptaciones, y a nivel técnico podemos disfrutar de todo el esplendor del mundo de Eora gracias a un diseño artístico excepcional y encomiable. Únicamente los excesivos tiempos de carga y algunas bajadas de frames enturbien el resultado gráfico, pero son factores a los que terminamos acostumbrándonos, y aunque pueden hacerse pesados, globalmente no impiden que estemos ante una obra técnicamente brillante.


Pillars of Eternity II: Deadfire - Ultimate Edition se alza como una de las aventuras roleras más recomendables de todo el catálogo, aunque como experiencia de la vieja escuela, quizá resulte demasiado pausado y tedioso para algunos jugadores. Es sumamente profundo y complejo en ciertos aspectos, y esa es a la vez su mayor virtud y defecto. Aquellos que quieran adentrarse en él se hallarán ante un sinfín de posibilidades y quedarán absortos por un mundo mágico que vuelve a demostrar lo increíbles que pueden ser estas experiencias.



Lo mejor:


Una historia profunda repleta de decisiones que nos hacen participes de la aventura


- La libertad de exploración y los cientos de secretos a descubrir


- El sistema de combate es doblemente profundo gracias al sistema de multiclases


- La mejora en la IA enemiga y aliada


- El barco y su sistema de gestión…


Lo peor:


…aunque las batallas navales son la asignatura pendiente del juego


- Puede resultar demasiado lento y pausado para ciertos jugadores


- Los tiempos de carga son abundantes y cortan el ritmo


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Pillars of Eternity II: Deadfire - Ultimate Edition
Desarrollado por: Obsidian Entertainment, Inc. Distribuido por: Versus Evil Género: RPG Lanzamiento: 28/01/2020 Web Oficial Comprar
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