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Assassin's Creed Valhalla

Valoración aXb

Valoración aXb

Toda la épica nórdica al servicio de Odín
Nota aXb 9,2
Duración 9.5
Jugabilidad 9
Sonido 9.5
Gráficos 9.5
Versión analizada: Xbox One / Xbox Series X|S
Por Moisés Artacho
13/11/2020

La saga Assassin’s Creed regresa a nuestras vidas con una nueva epopeya repleta de mitología y misticismo. Y al igual que en su día lo fuese Black Flag, se convierte en un título intergeneracional que sirve de muestra de lo que es capaz Xbox Series X, mostrándose como un espectáculo visual y un ejemplo de las bondades técnicas que nos esperan durante estos años.



Assassin's Creed Valhalla llega por todo lo alto, con toda la artillería de la que ha podido echar mano Ubisoft para contentar a los fans, con el mapa más grande de la saga, con una cantidad de contenido abrumadora, e incluso con algunas mecánicas jugables de las entregas originales que habían quedado en desuso, amén de un tímido acercamiento a la historia del presente, rezagada a un segundo plano durante las últimas entregas. Con todo ello, muchos lo catalogan ya como el mejor de toda la saga, y aunque quizá nosotros no queramos llegar a ese punto, si que es cierto que se encuentra entre los mejores de todos, que ya es decir.


En esta entrega, como sabréis de sobra, saltamos al siglo IX para controlar a Eivor, un vikingo destacado dentro del Clan del Cuervo en Noruega. Durante el prólogo de la aventura lo conoceremos de niño, en plena celebración de su clan debido a una alianza con el rey, lo cual promete prosperidad y abundancia. Sin embargo, la aldea será atacada por un traidor, el cual arrasará con todo y asesinará de forma cruel a sus padres. Eivor consigue escapar junto a su mejor amigo, Sigurd, y años más tarde buscará venganza contra el clan rival que acabó con toda su familia. Claro está, esto es solo la punta del iceberg de la historia, ya que tras un pequeño capitulo introductorio, Eivor marchará junto a otros aliados hasta Inglaterra para huir de los clanes rivales y establecer un nuevo hogar para los suyos.



Así pues, la historia principal trata sobre este comienzo de cero, sobre cómo un pequeño grupo de vikingos viaja a un nuevo mundo para arraigar su estirpe. Nuestro asentamiento, Ravensthorpe, será el lugar al que acudiremos de forma recurrente durante toda la aventura, viéndolo crecer poco a poco a medida que ganamos recursos y notoriedad en la zona. La premisa básica a nivel narrativo es que deberemos ir juramentando las diversas regiones del país, hasta un total de 18 que iremos desbloqueando y visitando. Iremos forjando alianzas con las personas al mando en cada región, aunque primero deberemos cumplir ciertas misiones de cara a ganarnos su confianza.


De esta forma, siempre que juramentamos un territorio, comienza un pequeño bloque de historia dividido en varios capítulos, como si de una serie de TV se tratase, en los cuales ayudaremos al regidor de la zona con diversas tareas. Deberemos evitar invasiones, conseguir que el pueblo valore mejor a sus mandatarios, buscar sucesores, etc. Si cumplimos con los encargos, la alianza quedará sellada, y nosotros nos veremos recompensados con dinero y recursos para continuar mejorando nuestro asentamiento, que se convertirá progresivamente en un enorme poblado para nuestra gente.



La mayoría de tramas principales desembocarán en un asalto donde tomaremos un castillo enemigo. Estas misiones son las más longevas del juego, con varios requisitos a cumplir, comenzando por las tareas propias de un asedio, como garantizar el acceso de nuestras tropas, escalando las murallas y evadiendo las embestidas enemigas; y finalizando con la entrada drástica al castillo, arrasando con todos los enemigos y no dejando títere con cabeza. Son sin duda los momentos más emocionantes de la aventura, con una épica que pocas entregas han conseguido transmitir a nivel de batallas multitudinarias.


Pero esto es solo lo referente a las misiones principales, que como ya podréis intuir es solo una pequeña porción de las múltiples posibilidades que ofrece el juego. Y es que estamos ante el mapeado más grande de la saga, con 140 kilómetros cuadrados repletos de parajes de lo más variopinto. De cara a movernos por él, ya sabéis, una cantidad ingente de atalayas que sincronizar y que además nos muestran los lugares de interés cercano, permitiéndonos el viaje rápido entre ellas. Pero además regresan las monturas -de todo tipo- para viajar rápidamente por tierra, y contaremos con nuestro propio drakkar vikingo para movernos ágilmente por el mar, aunque en esta ocasión no encontraremos batallas navales, sino que lo usaremos simplemente para desplazarnos de un sitio a otro.



El mundo estará repleto de secretos, de enemigos de élite a batir, y de secretos a tutiplén. Es casi imposible ir en línea recta hacia una misión sin desviarnos a un lugar intermedio que marque la brújula superior, por simple curiosidad o porque nos apetezca descansar de nuestros quehaceres principales. Y hay muchísimo por descubrir en Assassin's Creed Valhalla, tanto o más que en anteriores entregas.


Por un lado, tenemos los diversos minijuegos que encontraremos diversificados por el mundo, como el orlog, una especie de juego de estrategia con dados con el que retaremos a muchos personajes, obteniendo buenas sumas de dinero. Más divertidos nos han parecido los escarnios, unos duelos de insultos que nos han recordado irremediablemente a aquellas batallas verbales de Monkey Island. De igual forma que aquellos, deberemos responder a nuestros oponentes con insultos en verso, atendiendo a que rimen y tengan el mismo ritmo que los recibidos por nuestro contrincante. Y no son duelos en vano, ya que gracias a ellos obtendremos dinero y mejoras de carisma, algo vital para abrir nuevas opciones en diálogos y decisiones transcendentales de la aventura, como veremos más adelante. También hay minijuegos de beber cerveza a base de QuickTime Events, o los saqueos, eventos en los que podemos llamar a los miembros de nuestro clan y saquear una aldea hasta sus cimientos, encontrando ingentes cantidades de oro y cofres del tesoro con equipo interesante para Eivor.



Pero no olvidemos que todo esto es una simulación del Animus, así que podéis esperar también las famosas anomalías en puntos concretos del mapa, con pruebas basadas en saltos contrarreloj y puzles enrevesados, así como algunos lugares donde podremos encontrar y alinear símbolos mitológicos.


A este respecto, muchos os estaréis preguntando qué pasa con la historia del presente, tan olvidada en las últimas entregas. Pues bien, aunque tampoco es la panacea, si que se da una especial importancia a esta vertiente narrativa, regresando con el protagonismo de Layla Hassan en el presente. Son momentos escasos, pero muy trascendentales a nivel de trama, ya que regresan los enigmas que quedaron olvidados desde la “muerte” de Desmond Miles.


Con todo lo dicho, ya podéis imaginar que tenemos juego para rato, y es que llegar al final de la trama principal puede llevarnos tranquilamente unas 50-60 horas, y eso sin distraernos demasiado en misiones opcionales o tareas secundarias. De hecho, nada más en el prólogo, antes de huir a Inglaterra, bien podrían irse ya unas 6-7 horas explorando esta pequeña primera zona, con decenas de cosas a explorar. Es un juego para perderse y explorar sin prisas, y existe secretos en cada pequeño rincón del mapeado. Es más, al llegar al final de la aventura podremos ver un primer final a nivel narrativo, pero a partir de ahí se desbloquean misiones adicionales y mucho contenido extra, así que ni por asomo penséis que finalizar los eventos de historia nos lleva al final definitivo. Y por supuesto ya nos frotamos las manos con el contenido adicional que nos espera en forma de expansiones, con una ampliación de mapeado el próximo año que nos llevará a tierras escocesas, ya contamos las horas para poder llevar a Eivor por esos parajes.



Y hablando de Eivor, desde el comienzo podremos escoger su sexo, o bien que el Animus decida por nosotros en cada momento. Esta parece una decisión extraña, pero tiene su explicación a nivel narrativo, así que cada jugador podrá escoger si decide que Eivor sea hombre, mujer, o que vaya intercambiando el género a lo largo de las misiones según convenga. A nuestro lado contaremos con el bueno de Synin, un cuervo explorador equivalente a las águilas de juegos anteriores. Con él podremos explorar las cercanías y visualizar posibles enemigos o amenazas, así como marcar lugares de interés para que aparezcan en la brújula, algo que por supuesto también podemos hacer accediendo directamente al mapa.


Adentrándonos ya en el combate y las propias habilidades de Eivor, el juego se mantiene un tanto continuista con las dos entregas anteriores, manteniendo ese sistema de dos ataques con gatillos, uno débil y rápido, y otro fuerte y lento. Un botón para esquivar, otro para usar el arco, y las correspondientes habilidades especiales que vayamos desbloqueando y equipando gradualmente. Sin embargo, existen algunas novedades, como la barra de resistencia, que se agota con cada ataque, evasión o embestida enemiga. Tranquilos, esto no es un Dark Souls, y la barra de resistencia permite muchas acciones antes de agotarse del todo, pero igualmente hay que vigilarla para que nos llevemos una sorpresa desagradable en combate. Además de la resistencia, tendremos una barra de adrenalina, que se rellena con cada golpe certero a un rival -y también cuando nos golpean a nosotros-, la cual nos permitirá desencadenar movimientos especiales y bastante espectaculares.



Otro pequeño cambio es que ahora no encontraremos tanta cantidad y variedad de equipo durante la aventura, sino que se reduce la obtención del mismo de cara a que podamos mejorar y potenciar el que tenemos. Esto es, en lugar de encontrar decenas de armas, ahora será difícil encontrar alguna nueva, pero podremos invertir materiales en las que ya tengamos y queramos utilizar, además de utilizar runas para aportar mayores cualidades, como más daño o algún efecto colateral a enemigos.


En cuanto a Eivor, no subirá de nivel de forma estándar, sino que contará con un enorme árbol de habilidades dividido en tres largas ramificaciones. Cuando acumulemos suficiente experiencia con misiones y tareas, nos darán 2 puntos de poder. Gracias a estos puntos desbloquearemos nodos en alguna de las tres ramificaciones del árbol, lo cual nos dará más fuerza, mayor salud, más destreza con el arco, o la obtención de diversos movimientos especiales. Todo ello sumará números a nuestro contador general de poder, que será la vara de medir para muchas misiones y enfrentamientos contra enemigos. Por su parte, los enemigos se marcarán con un icono verde, uno rojo o una calavera, según si son débiles, difíciles o directamente casi imposibles de derrotar según nuestro nivel de poder.



Claro está, estamos en una franquicia de asesinos, y por muy vikingo que seamos siempre podremos echar mano del sigilo, sobre todo si aportamos puntos de poder a dicha ramificación del árbol. Vuelve por supuesto la hoja oculta, y regresan mecánicas de los juegos originales, como utilizar a un grupo de personajes para distraer a los enemigos, o aprovechar el entorno para camuflarnos y pasar desapercibidos.


Y como no todo en esta vida se soluciona con violencia, también habrá cabida para la diplomacia. Habrá varios momentos clave de la aventura donde deberemos tomar ciertas decisiones importantes, como destapar a un traidor, escoger quien debería ser coronado rey, y son decisiones que afectarán al devenir de los acontecimientos futuros, haciendo que ciertos personajes cobren mayor importancia o que nos ganemos la enemistad de algunos de ellos. Con las decisiones podremos optar por evitar combates a costa de pagar dinero, o utilizar nuestro valor de carisma -aquel que ganábamos con el minijuego de insultos- para conseguir embaucar a alguien gracias a nuestra verborrea.


Nos quedan muchos aspectos jugables en el tintero por comentar, pero sería alargar el análisis mucho más, y siempre es agradable dejar algo de sorpresa para el jugador. Y las hay, y tanto que las hay, porque el misticismo está muy presente, así como ciertos objetivos un tanto esotéricos que merece la pena descubrir explorando el vasto mapeado. De hecho, es incluso recomendable no ojear demasiado la lista de logros para no destriparse alguna de las sorpresas de la aventura, avisados estáis.



Pasando a temas técnicos, es lógico que con el cambio de generación teníamos muchas ganas de probar Assassin's Creed Valhalla en Xbox Series X. Lo primero que llama la atención es el notable descenso en los tiempos de carga, muchísimo más livianos que en Xbox One, así como un desempeño del Anvil Engine de Ubisoft mucho más optimizado. Subir a una atalaya nunca había sido tan espectacular, pero es que además todos los efectos ambientales multiplican su espectacularidad con creces. Desde las auroras boreales que veremos nada más comenzar la aventura, a esos atardeceres cautivadores de las praderas inglesas, pasando por todo el abanico de efectos de humo, lluvia, nieve o fuego.


Los escenarios son los grandes protagonistas de la aventura, y no os dejéis engañar por la posible ambigüedad de la zona del prólogo, nevada y bastante genérica, porque una vez que piséis Inglaterra, os veréis apabullados no solo por la arquitectura sajona, sino también por todas las ruinas romanas, las construcciones vikingas, o las ubicaciones históricas como el Stonehenge.



Donde si nos hemos llevado una grata sorpresa -aunque ya podíamos sospecharlo- es con su banda sonora, posiblemente la mejor de toda la saga, que ya es decir. Encontramos decenas de temas oníricos de una calidad sobresaliente, con músicas nórdicas que recuerdan a esas películas tan clásicas, de una belleza sin igual que consiguen potenciar la epicidad de muchos momentos. Por supuesto contamos con un notable doblaje al español, algunas voces mejores que otras, pero en general muy conseguido y agradecido.


Assassin's Creed Valhalla se alza, así, como una de las entregas más redondas de la saga, con una ambientación excepcional y un estreno en la nueva generación a la altura de las expectativas. Su historia merece ser contada, sus escenarios ser recorridos minuciosamente, y sus múltiples secretos encontrados para nuestro gozo y disfrute. ¿Es perfecto? Por supuesto que no, cuenta con la posible monotonía de objetivos a muy largo plazo, pero es tan completo y variado que incluso eso se lo pasaremos por alto, porque en lo que a mitología y misticismo se refiere, Ubisoft siempre nos lleva de la mano.



Lo mejor:


Un enorme mapeado repleto de cosas por hacer y descubrir


- La mitología nórdica le sienta fenomenal a la franquicia


- Visualmente tiene escenas para el recuerdo en la nueva generación


- La impresionante banda sonora


Lo peor:


Jugablemente quizá podría haber innovado más


- Algunas tramas de relleno en la historia


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Ficha

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Assassin's Creed Valhalla
Desarrollado por: Ubisoft Montreal Distribuido por: Ubisoft Género: Aventura Lanzamiento: 10/11/2020 Web Oficial Comprar
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Valoración aXb

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Nota aXb 9,2 Imprescindible
Sonido 9.5
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