PEGI Xbox One

Animus: Stand Alone

Valoración aXb

Valoración aXb

Un Dark Souls para móviles que busca su lugar en sobremesa
Nota aXb 6,9
Duración 7.5
Jugabilidad 7
Sonido 6
Gráficos 6.5
Versión analizada: Xbox One
Por Moisés Artacho
12/08/2019

El mundo de los videojuegos está plagado de casos descarados de semi-plagio o juegos calcados a otros con demasiado descaro. Si bien es terreno peliagudo entrar a establecer donde están los limites para considerar un plagio o una cogida de ideas, lo cierto es que hay veces en los que cuesta creer que permitan reutilizar tanto unos diseños de terceros. Con esto en mente, bienvenidos a un Dark Souls de marca blanca.



Animus: Stand Alone es un ejemplo de cómo un juego puede coger ideas de un título de éxito de forma descarada y salir airoso con una jugabilidad adictiva con personalidad propia. Y es que la aventura que tenemos entre manos plagia con tanto descaro el diseño artístico de Dark Souls que uno podría pensar que From Software se frotaría las manos con su ejército de abogados, aunque no es el caso.


Si, solo con ejecutar el juego vamos a pensar en Dark Souls con todo el fundamento del mundo, al ver las primeras ilustraciones de las pantallas de carga y contemplar a un caballero con armadura tan calcado a las portadas de la trilogía de From Software que seguramente pensemos que hemos ejecutado otro juego por error. Pero no, estamos ante una creación distinta, que recoge el diseño artístico de la obra de Hidetaka Miyazaki y varia la fórmula jugable para adaptarlo a las exigencias de un juego para dispositivos móviles.



Así es, Animus: Stand Alone nace como juego para móviles, con las peculiaridades que ello conlleva. Olvidaos de un mundo abierto y dad paso a niveles de corta duración, de entre 5 y 10 minutos, en los que nuestro único objetivo será acabar con todos los enemigos masilla que salen a nuestro paso para finiquitar la tarea luchando contra un jefe final que nos pondrá las pilas. De Dark Souls recoge también la esencia de morir cientos de veces, por lo que no penséis que esta travesía va a ser un paseo, sino todo lo contrario.


A nivel argumental no hay mucho que contar, salvo que somos un caballero anónimo que debe abrirse paso a través de varios niveles a medida que vamos averiguando qué hacemos en este mundo y cómo derrotamos al mal que lo acecha. Vamos, una mera excusa para lanzarnos a combatir desde el primer minuto sin más demora.



La idea es controlar a este caballero sin nombre, directamente extraído de la clase guerrera de Dark Souls, a través de niveles cortos, obteniendo nuevas armas y recursos para subirlas de nivel, con lo que iremos evolucionando a nuestro pobre personaje inicial debilucho a una auténtica máquina de matar. Como buen juego para móviles, no necesita más que esa mezcla ideal de niveles cortos y farmeo enfermizo para engancharnos durante una buena tanda de horas.


Y es que la fórmula no podía ser más básica: entra a un nivel, mata a los cinco o seis enemigos que salen, recibe recompensas y administra tu inventario para mejorarlo y volver al ruedo con un héroe más potente. Tendremos a nuestra disposición un mapeado desde el que acceder a los niveles principales y a los secundarios, que nos ofrecen desafíos más difíciles, pero con mejores recompensas obviamente. Y por supuesto, deberemos repetir niveles hasta la saciedad para farmear recursos y materiales, porque siempre habrá algún nivel de historia pendiente con un jefazo tan poderoso que nos obligará a subir varios niveles antes de volver a intentar vernos las caras.



Por tanto, la clave de toda la jugabilidad se sustenta en esta gestión de nuestro inventario, en qué armas y armaduras utilizamos y en cómo las subimos de nivel con los recursos que obtenemos. En cuanto a las armas, tenemos un buen surtido extraído, como no, de Dark Souls, desde el combo espada y escudo, pasando por lanzas o martillos, hasta el impresionante espadón a dos manos. Cada arma tiene sus ventajas y desventajas inherentes, como la velocidad de ataque o la fuerza, y por supuesto depende de nosotros escoger nuestro estilo de lucha ideal. En cuanto a las armaduras, tenemos piezas para el torso, la cabeza, las manos o las piernas, y también tendremos variedad suficiente con multitud de habilidades y perks distintas como para trastear configurando nuestro héroe ideal.


Al margen del inventario, nuestro héroe subirá de nivel, y podremos invertir los puntos de habilidad correspondientes en mejorar la barra de salud o de aguante, entre otras virtudes. Si, aquí también tenemos la correspondiente barra de aguante que limita los ataques que podemos realizar antes de acabar agotados y a merced de los impactos enemigos. Y hablando de ataques, usaremos dos botones para ataque normal o fuerte, con los correspondientes combos a realizar según el orden que los pulsemos y el arma equipada.



Durante los niveles siempre encontraremos la misma estructura básica, un mapa lineal con algunos enemigos sencillos de derrotar, una estatua que hace de punto de control -la hoguera- antes del jefe final, y un enfrentamiento contra el susodicho jefazo que resultará todo un desafío. Si nos mata podremos optar por salir del nivel o regresar al punto de control para volver a intentarlo, aunque si nos ha matado, no esperéis un resultado demasiado dispar hasta que subamos de nivel.


En la variedad esta la clave de la adicción, y aunque los niveles resultan demasiado similares entre sí, el ir desbloqueando nuevas armas y subirlas de nivel hace que siempre queramos echar una partida más, ya que además son bastante cortas. Donde quizá sacará de quicio a más de uno es en su excesiva dificultad, obligándonos a farmear en exceso, con jefes finales injustos que solo derrotaremos con fuerza bruta cuando vayamos sobre dopados de nivel.



A la hora de combatir encontramos unos enfrentamientos inspirados en Dark Souls, como no, pero quizá más ágiles y directos, sin tanta necesidad de evadirnos de los enemigos, aunque contamos con los correspondientes botones de bloqueo y evasión por supuesto. Eso sí, en el tema colisiones de armas y demás, notamos algunos movimientos erráticos y ocasiones en las que no deberíamos recibir daño, pero en cambio nos fulminan la barra de salud de forma aparentemente injusta, o al menos esa es la percepción que nos da. De todas formas, si morimos casi siempre será por nuestra falta de habilidad o nivel, así que no pasa nada, se farmea y punto.


El desfile de enemigos distintos está muy bien llevado, con masillas de todos los tipos y colores, desde caballeros negros hasta escorpiones o gigantes de piedra, con jefes finales tremendamente variados y con estrategias de lo más diverso. En este sentido el juego ha hecho bien los deberes por no volverse monótono con cada nuevo nivel, y aunque los escenarios si se repiten más que el ajo, los enemigos son más variados de lo que pudiera parecer de entrada.



En el lado mala de la balanza solo podríamos colocar el excesivo farmeo que debemos realizar y esas físicas un tanto erráticas en ocasiones a la hora de detectar colisiones de armas, por lo demás, resulta un juego sencillo e irremediablemente adictivo que encandilará a cualquier adicionado a la obra de From Software.


En el plano técnico, y dejando a un lado su calco descarado al diseño artístico de Dark Souls, recurre a escenarios pequeños con pocos enemigos en pantalla, así que tampoco es un portento gráfico, pero cumple su papeleta a la perfección sin grandes alardes. La música llega con grandes pretensiones de epicidad, y tiene temas que cumplen bien su cometido, así que nada que objetar en este aspecto.


Animus: Stand Alone llega con la inevitable coletilla del Dark Souls para móviles, y ese es su cuchillo de doble filo. Tiene grandes virtudes que lo pueden convertir en un juego ideal para partidas cortas, pero arrastra el farmeo excesivo que ofrecen la mayoría de juegos para dispositivos móviles y que puede llegar a desquiciar a muchos jugadores. Si os dejáis atrapar por su fórmula, encontrareis una aventura sencilla, pero con altísimas dosis de adicción.



Lo mejor:


Diseño artístico directamente extraído de Dark Souls


- Multitud de armas y armaduras a desbloquear


- Variedad indecente de enemigos y jefes finales


Lo peor:


Nos obliga a farmear como si no hubiera un mañana


- La detección de colisiones es algo errática en ocasiones


- Al ser un calco de Dark Souls, echamos en falta más personalidad propia


Comparte este artículo Facebook Twitter Google+

Comentario rápido

Comentario rápido

Enviar Comentario

Foro

Foro

Aún no hay comentarios en el foro Ir al foro

Ficha

Ficha

Animus: Stand Alone
Desarrollado por: TENBIRDS Distribuido por: TENBIRDS Género: RPG Lanzamiento: 07/08/2019 Web Oficial Comprar
Lo tengo Terminado Jugándolo Lo vendo Lo quiero
Compartir el juego

Valoración aXb

Valoración aXb

Nota aXb 6,9 Entretenido
Sonido 6
Gráficos 6.5
Duración 7.5
Jugabilidad 7
Versión analizada: Xbox One
Leer Análisis

Valoración Comunidad

Valoración Comunidad

- (0 votos)
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Gráficos
-
Sonido
-
Jugabilidad
-
Duración
-

0 críticas de usuarios
Popularidad: 1.945 de 4.115
53%

Valoración Personal

Valoración Personal

TU VOTO:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Gráficos
Sonido
Jugabilidad
Duración

Tu recomendación

Tu recomendación

Sitúa el cursor sobre uno de los siguientes elementos y pulsa en el que se adapte más a tu recomendación de compra para el juego. ¿Lo recomendarías?
Los juegos más buscados:ATV Drift & Tricks Definitive Edition |Dragon Ball Z Kakarot |Kinect Adventures |Subnautica
© accesoXbox 2008-2019 Política de Cookies En memoria de Carlos Habas Millán
accesoXbox en: aXb en Facebook Facebook aXb en Twitter Twitter RSS de aXb RSS