PEGI Xbox One

Assassin's Creed Origins

Valoración aXb

Valoración aXb

El asesino más versátil y atareado de Egipto
Nota aXb 9,6
Duración 10
Jugabilidad 9.5
Sonido 9.5
Gráficos 10
Versión analizada: Xbox One
Por Moisés Artacho
02/11/2017

Assassin's Creed no necesita presentación. Han pasado ya 10 años desde aquella primera entrega, y desde entonces Ubisoft ha ido tejiendo un universo que ya forma parte de la historia de los videojuegos. Convertido prácticamente en una saga de entrega anual, la franquicia necesitaba un respiro para reinventarse e innovar, y por ello el año pasado nos quedamos sin entrega -aunque a cambio recibimos una adaptación a película-. El año de reposo le ha sentado de maravilla, pues Assassin's Creed Origins llega cargado de novedades, cambios drásticos en la fórmula jugable y decenas de horas de diversión por delante.



Assassin's Creed Origins aterriza en Xbox One precedido por una gran expectación. La saga pedía a gritos un breve periodo de descanso para replantear su jugabilidad y presentar novedades en una jugabilidad que comenzaba a estar estancada, por lo que Ubisoft decidió sabiamente dejar descansar la franquicia y asignar esta nueva entrega al equipo que dio vida a Assassin's Creed IV: Black Flag, considerado por muchos como una de las mejores entregas de la franquicia. Desde hace años ha habido dos épocas que los fans ansiaban recorrer, Egipto y Japón, por lo que no es de extrañar que cuando se anunció que Origins transcurriría en el Egipto del año 49 a.C. se despertaran todas las alarmas del hype.


La trama se sustenta más que nunca en el pasado, dejando el presente como momentos anecdóticos que se suceden de vez en cuando, siendo esto una de las escasas decepciones del título. Por tanto, olvidaos de avanzar demasiado en la historia de Abstergo, las maquinaciones de Juno, la Primera Civilización y los asesinos modernos. Asistiremos en la actualidad a una joven que está buscando información sobre nuestro protagonista del pasado Egipto, y se darán breves pinceladas sobre la situación presente de la historia, pero todo de forma muy sutil y efímera.



Por tanto, nos centramos casi en exclusiva en la figura de Bayek, nuestro nuevo asesino, o más bien deberíamos decir el primer asesino de la historia, ya que la salsa del juego, como bien publicitó Ubisoft, es la de asistir a los origines de esta peculiar orden. Bayek es un medjay, un oficio de la época que bien podría traducirse como policía, guardián del orden y la paz o, como no tardaremos en descubrir, para muchos sería como el “recadero de Egipto”. Y es que nuestro cargo de medjay será la excusa perfecta para que muchos habitantes nos pidan ayuda de forma indiscriminada para cualquier tipo de tarea, ya sea rescatar a un amigo capturado por los malos de turno, encontrar alguna reliquia familiar extraviada, cazar animales para ellos, acabar con enemigos que les amenazan de muerte, y así un larguísimo etcétera de tareas principales y secundarias que inundan el extenso mapeado de Egipto.


Nuestra misión principal será enfrentarnos a la Orden de los Antiguos, un grupo de personas influyentes de la alta sociedad que está causando estragos en la población egipcia. De nuestro bando tendremos a nuestra esposa Aya, una medjay de la mismísima Cleopatra, y un personaje sumamente interesante al que incluso podremos controlar en algunas misiones propias. Pero sobre todo contaremos con la inestimable ayuda de Senu, un águila que acapara algunas de las funciones básicas de exploración y orientación a través del mapa.



Gracias a Senu podremos otear la zona desde las alturas, localizar objetivos principales de las misiones, planificar la estrategia frente a un escenario plagado de enemigos, vislumbrar animales para cazar, y en general, utilizarlo como medio de apoyo para controlar todos los lugares de interés cercanos. Gracias a esto se limpia la interfaz de indicadores o minimapas, relegando esta faena al águila, y ofreciendo así una pantalla jugable menos cargada de elementos.


Podemos afirmar con gran satisfacción que la saga ha vuelto por todo lo grande, reformulando gran parte de las mecánicas jugables y aportando, esta vez sí, un cambio sustancial para mejor, quitándose de encima buena parte de los estigmas jugables que siempre se criticaban con cada nueva entrega.


En apenas unos segundos de juego nos daremos de bruces con todos estos cambios, que comienzan con dos de los pilares fundamentales de la saga: el parkour y el combate. Ambos se han mantenido prácticamente inalterables desde hace diez años, innovando en su justa medida en cada entrega, pero con Assassin's Creed Origins se hace borrón y cuenta nueva y deberemos reaprender todo lo aprendido con anterioridad. El parkour ya no está tan automatizado, y de hecho ni siquiera existe ya un botón para correr, sino que el personaje automáticamente alcanzará su máxima velocidad al pulsar el stick izquierdo hacia una dirección, relegando la pulsación del botón A cuando queramos comenzar a trepar por una superficie, y el botón B para cuando queramos descender. Desaparecen aquellas ocasiones en las que mientras trepábamos el personaje saltaba sin querer a ciertos lugares de forma automática, y el factor parkour se vuelve más manual y preciso.



En cuanto al combate, asistimos a un cambio sustancial de paradigma. Lejos quedan aquellos enfrentamientos altamente criticados en los que varios enemigos nos rodeaban, pero atacaban de uno en uno. Desaparece el socorrido contrataque, y encontramos una estructura de botones que se asemeja más a títulos como Dark Souls, con ambos gatillos derechos para realizar ataques normales o fuertes, y los gatillos izquierdos encargados de controlar el escudo y el arco de nuestro protagonista. Los enemigos ya no se lanzan a lo loco a por nosotros, sino que entraremos en ese juego de piernas, en rodear al contrincante, utilizar sabiamente nuestro escudo y la acción de parry para atacar, incluso el nuevo movimiento de evadirse hacia un lado asignado al botón X.


Encontraremos enemigos con escudos que necesitan de un golpe contundente para quedarse desprotegidos temporalmente, enemigos ágiles que deberemos abatir mediante el arco, y, sobre todo, poderosos y desafiantes jefes finales con mecánicas novedosas y duros de roer. Todo un abanico de rivales que se alejan sustancialmente de los soldados genéricos que apalizábamos sin piedad con nuestra hoja oculta en anteriores entregas. De hecho, la hoja oculta pierde aquí el potencial arrollador y fulminante del que hacía gala, potenciando así definitivamente el resto de armas. Precisamente en lo que a inventario se refiere es donde encontramos una gran evolución, acercándose más que nunca a un juego de rol, con todo un surtido de armas o escudos que se clasifican según su rareza, calidad y daño por segundo. Habrá armas legendarias con efectos devastadores, que absorben daño al atacar, que provocan hemorragia al enemigo, que multiplican el daño por combo, etc.



Cada arma posee un nivel, de forma que si nuestro nivel de personaje es inferior no podremos usarlas, y de igual forma podremos acudir a un herrero y por un módico precio aumentar el nivel de las armas para que ajusten al nuestro en caso de ser mayor, aumentando así las prestaciones de las mismas. De esta forma, si encontramos un arma que nos gusta por sus efectos secundarios, podremos irla mejorando para continuar utilizándola.


En cuanto a la variedad de armas, encontraremos desde espadas de ataque rápido, a enormes mazas lentas pero contundentes, pasando por lanzas para ataques multitudinarios, o bastones que provocan grandes cadenas de combos. Cada arma ofrece un estilo de combate particular, y depende de cada jugador encontrar con cual se siente más a gusto. Según subamos de nivel y obtengamos más habilidades, desbloquearemos un segundo hueco tanto para el arma cuerpo a cuerpo como para el arco, con lo que podremos equipar un par de cada categoría e intercambiarlas en tiempo real con solo usar la cruceta a izquierda o derecha.



A falta de armas de fuego como en anteriores entregas, el arco cobrará especial importancia, resultando un arma la mar de versátil y socorrida en multitud de ocasiones. No todos los arcos serán iguales, y se clasificarán entre aquellos que disparan rápido, los que provocan daño masivo, los que pueden disparar más de una flecha a la vez, o incluso los que permiten disparar flechas dirigidas manualmente por nosotros -previo desbloqueo de su correspondiente habilidad-. Desde el menú de opciones podemos establecer si queremos que el juego nos ayude siempre al apuntado con arco, si queremos que lo haga solo cuando vayamos sobre una montura, o si preferimos tirar siempre del apuntado manual.


Al margen de las armas, podremos ir mejorando ciertas protecciones de Bayek, como el pecho o los brazales, a base de conseguir ciertos materiales -pieles de animales, madera, etc.-. El crafteo no es tan exigente como en otras entregas, en las que se nos pedía la piel concreta de un oso negro que vive únicamente en una isla perdida en el extremo norte del mapa, sino que se reducen los materiales a obtener a cuatro o cinco, y se pueden conseguir de forma sencilla tanto de cazar animales como destruyendo equipo que ya no usemos, incluso comprándolo a vendedores ambulantes llegado el caso.



En cuanto a la exploración y actividades secundarias, vamos a tener una cantidad ingente de tareas a realizar por todo Egipto. Gracias a Senu podremos controlar la situación desde los cielos, pero también contamos con un sexto sentido que detecta tesoros cercanos y se activa con la cruceta del mando, marcando en la pantalla la ubicación de lugares en los que conseguir unas monedas de una valija, o la localización de algún cofre cercano. La omnipresente presencia de atalayas sigue haciendo acto de presencia, pero ahora ya no sirven para desvelar parte del mapa, sino para aumentar la percepción del águila, haciendo que cada vez sea más efectiva a la hora de otear los cielos.


Otra de las grandes novedades respecto al progreso de la aventura es el nivel de personaje, piedra angular sobre el que giran todas las misiones del juego. Cada misión indicará el nivel recomendable para afrontarse, y sin duda no es un número orientativo, sino más bien una restricción a tener en cuenta. Una misión con dos o más niveles por encima del nuestro será prácticamente imposible, ya que los enemigos acaban con nosotros de apenas un par de golpes. Bayek aumenta su salud y su fuerza con cada subida de nivel, y es un cambio drástico respecto a nuestras posibilidades de éxito.



El mapa del juego está fragmentado en zonas de un nivel determinado, que marcaran claramente el progreso y por donde podremos movernos con soltura. La forma más prolífera para subir de nivel será precisamente realizando misiones secundarias, algo que se convierte en una tarea casi obligatoria si queremos alcanzar los niveles requeridos por las misiones principales. Olvidaos de la etiqueta de “juego fácil” que tenía la saga, pues en Assassin's Creed Origins vamos a morir más veces que en todas las entregas anteriores juntas. No quiere decir que de repente ahora sea un Dark Souls de la vida, pero sí que es cierto que el nivel de exigencia ha aumentado en su justa medida, por lo que incluso, por primera vez en la saga, encontramos un selector de dificultad, encontrando tres niveles para ajustar el desafío a nuestro gusto.


Las misiones secundarias se cuentan por decenas, superando con holgura la centena, y habitualmente cuentan con alguna sub-trama que se va desarrollando a lo largo de varias misiones, con lo que no se trata únicamente de tareas de recadero, aunque evidentemente vais a tener una buena dosis de “ve a este sitio y tráeme este objeto”. Precisamente las misiones optativas son las que aportan la riqueza y el trasfondo de la personalidad de Bayek y la sociedad egipcia, adentrándonos en los entramados políticos y sociales de la época.



Existen actividades secundarias tan placenteras como las carreras de cuadrigas o la arena de gladiadores, dos tareas que pueden distraernos durante una buena cantidad de horas, pero se complementan con decenas de búsquedas de tesoros en pirámides y catacumbas, caza de animales, misiones de venganza online -al estilo La Tierra Media: Sombras de Guerra-, misiones diarias con recompensas especiales, y un larguísimo etcétera que hacen que el juego pueda superar holgadamente la barrera de las 50 horas, muy holgadamente de hecho.


Assassin's Creed Origins puede vanagloriarse de contar con el mapa más extenso y variado de la saga, un Egipto que luce de maravilla y ofrece una diversidad de entornos abrumadora. Seguramente pensemos que todo va a ser desierto y arena, y es cierto que tendremos de eso en grandes cantidades, pero Egipto también contaba con zonas de espesa vegetación, ríos frondosos e incluso junglas, aderezado con algunas ciudades tan legendarias como Alejandría. Precisamente este contraste entre desierto y verde será una constante que nos dejará boquiabiertos ante la majestuosidad de ciertos escenarios. Aquellos que ansiaban escalar grandes superficies van a quedarse sin aliento al trepar a lo más alto de una pirámide, y los que buscaban estampas para el recuerdo quedaran prendados de las puestas de sol mientras viajamos en camello por el desierto. Para todos estos momentos, el juego incluye una opción foto para realizar instantáneas en cualquier momento pulsando ambos sticks analógicos, y de hecho otros jugadores podrán ver nuestras capturas en el lugar donde las realizamos desde el mapa del juego, al igual que nosotros podremos ver capturas de otros jugadores, una forma curiosa de apreciar esos momentos inolvidables de la aventura.



Con lo dicho, podéis imaginar que a nivel técnico estamos ante un portento de grandes proporciones. Ubisoft ha puesto toda la carne en el asador y ofrece el Assassin's Creed más especular hasta la fecha. Ya no solo por el mastodóntico diseño artístico de todo el mapeado, sino por todo el aluvión de efectos visuales -tormentas de arena, ciclo día/noche, etc., o las físicas de elementos como el agua, que reacciona de forma asombrosa a nuestra presencia, al impacto de materiales de diverso peso, o al oleaje de algunas embarcaciones. Todo está cuidado al máximo, y sin duda es uno de esos juegos que justifica con creces la adquisición de una televisión de altas prestaciones, ya que en 4K y HDR se convierte en una experiencia audiovisual impagable. Claro está, todos aquellos que puedan disfrutarlo en Xbox One X se llevarán consigo la mejor forma posible de disfrutarlo.


En cuanto al apartado sonoro, el juego llega completamente doblado al español, siendo Jordi Boixaderas la voz de Bayek, conocido por ser la voz de actores como Russell Crowe o Sean Bean. Su trabajo es encomiable y de gran calidad, lo que contrasta con algunas voces de secundarios que chirrían un poco, en especial la de los niños, o la voz de una Clara Lago que da vida a Cleopatra y resulta un tanto irregular. Los efectos ambientales se llevan la palma, siendo los protagonistas de muchos momentos sin música de fondo, únicamente nosotros de noche escuchando el silbido del desierto y los aullidos de bestias lejanas. Lo cual no quita que en determinados momentos los temas musicales aporten la epicidad necesaria de forma sobresaliente.



Nos dejamos infinidad de detalles en el tintero, pero Assassin's Creed Origins es tan grande que es prácticamente imposible abarcar todos sus pequeños matices en un análisis. Nuestra misión por tanto es intentar resumir a grandes rasgos sus posibilidades, pero depende del jugador adentrarse en Egipto por su cuenta y riesgo y descubrir todos sus secretos. Hay muy pocos puntos negativos que achacarle, y se reducen a la escasa presencia del presente y poco más, pues todo lo relativo a Egipto es una experiencia única que nadie debería dejar pasar por alto. El tiempo extra de desarrollo le ha venido de fábula para convertirse por méritos propios en la mejor entrega de la saga, y sin duda marca el camino a seguir en la franquicia, a la que le sientan de maravilla todas las novedades jugables.



Lo mejor:


- Egipto es un escenario embriagador repleto de secretos y sorpresas


- Una trama que va de menos a más y se complementa a la perfección con las misiones secundarias


- Gratificantes mejoras en el sistema de combate y progresión de personaje


- Cientos de actividades secundarias a realizar


- Visualmente es impresionante


Lo peor:


- El presente queda relegado más que nunca a un segundo plano


- El doblaje de algunos secundarios -o de la propia Cleopatra- chirrían un poco


 


NOTA: Esta review ha sido posible gracias al apoyo de Xbox y Ubisoft


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Ficha

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Assassin's Creed Origins
Desarrollado por: Ubisoft Distribuido por: Ubisoft Género: Aventura Lanzamiento: 27/10/2017 Web Oficial Comprar
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Valoración aXb

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Nota aXb 9,6 Imprescindible
Sonido 9.5
Gráficos 10
Duración 10
Jugabilidad 9.5
Versión analizada: Xbox One
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8.6 (5 votos) Muy bueno
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Gráficos
8.8
Sonido
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Jugabilidad
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