PEGI Xbox One

Destiny 2

Valoración aXb

Valoración aXb

Recupera la luz y conviértete de nuevo en leyenda
Nota aXb 9,3
Duración 9
Jugabilidad 9.5
Sonido 9.5
Gráficos 8.5
Versión analizada: Xbox One
Por Moisés Artacho
20/09/2017

Tras sorprender con Destiny, Bungie vuelve a la carga con su secuela, intentando solventar las carencias de su predecesor y potenciando aún más si cabe sus bondades para convertirlo en uno de los referentes de la generación en lo que a diversión cooperativa se refiere. Tras explorar a fondo todas las posibilidades de esta nueva aventura, os relatamos cómo nos hemos sentido recuperando la luz perdida para volver a convertirnos en leyenda.



No se puede negar que Bungie es única creando licencias arrolladoras. Con Destiny consiguieron dejar a un lado su fama con la franquicia Halo y centrar la atención de los jugadores en una nueva aventura capaz de ofrecer todo lo mejor de la compañía. Su éxito es incuestionable, y con sus virtudes y defectos ya forma parte de los mejores juegos de la generación. Sin embargo, tras una buena ristra de expansiones, llegaba la hora de hacer borrón y cuenta nueva, centrándose en una secuela que intenta a su vez dar ese toque de reboot a la saga, comenzando de cero una experiencia que lógicamente se irá ampliando a lo largo de los próximos años para convertirlo en algo -esperemos- más grande que su primera entrega.


No se puede negar que a día de hoy la primera entrega cuenta con bastante contenido, por lo que este Destiny 2 nos vuelve a retraer a la escasez de posibilidades de aquel Destiny original de hace unos años, pero tranquilos porque Bungie ha hecho los deberes y tendremos juego para rato, nuevas expansiones en breve, y pequeñas aportaciones semanales que intentarán mantener a todos los jugadores entretenidos.



Vamos a comenzar por la tarea principal que nos mantendrá ocupados durante las primeras 15-20 horas de juego, que no es otra cosa que su historia principal. Posiblemente una de las mayores críticas del primer Destiny fue contar con una trama un tanto caótica y dispersa, lanzando al jugador a un universo difuso sin demasiadas explicaciones, apoyándose en un códice que debíamos leer ocasionalmente para enterarnos de algo. Con las expansiones se intentó solventar este problema con la presencia de más cinemáticas y una línea argumental un pelín más elaborada, pero el daño ya estaba hecho. Con Destiny 2 la narrativa mejora sustancialmente, y ya desde el principio se asientan de forma más clara los objetivos de nuestra misión, nuestro papel en ella y los villanos a abatir.


Aquellos que jugaron al primer Destiny podrán importar su personaje para usarlo en esta secuela, con lo que verán una serie de imágenes estáticas que resumen brevemente nuestras acciones en el anterior juego. Destiny 2 sucede varios años después -no se sabe cuántos- desde la primera entrega, y comienza cuando regresamos a la ciudadela tras una misión rutinaria para encontrarla derruida y atacada por La Legión Roja, un facción Cabal liderada por el temible Dominus Ghaul. El objetivo de este nuevo villano es hacerse con los poderes que otorga el Viajero, y para ello lo primero que provoca es que todos los Guardianes pierdan su luz, dejándonos sin poderes y a merced de unos soldados Cabal que masacran lo poco que teníamos en el planeta Tierra.



Los supervivientes deberán reagruparse y trazar un plan de venganza y reconquista de la ciudad, y aquí es donde entramos nosotros, el único Guardian que -gracias a una de las primeras misiones- recobrará la luz y los poderes para hacer frente a los Cabal. Nuestra odisea nos llevará de nuevo a recorrer varios planetas de la galaxia, en esta ocasión La Tierra (Zona Muerta Europea), la luna Titán, Nessus, y el planeta Io. Ante nosotros, 17 niveles de historia de una duración aproximada de 15-20 horas que servirán de punto de partida para todo lo que tenemos por delante cuando lleguemos a nivel 20 y demos por concluida la trama principal, momento en el que, al igual que la primera entrega, comenzará otro tipo de aventura, la de convertirnos en leyenda frente al resto de jugadores del mundo. Y es que podría decirse que la historia principal de Destiny 2 vuelve a ser una especie de tutorial o preámbulo de los auténticos retos del juego, de los modos de juego y posibilidades que realmente nos harán gastar decenas de horas.


Es algo que todo jugador que se acerque a Destiny 2 debe tener claro, si únicamente os interesa el modo historia y no el contenido que llega después, seguramente solo aprovechareis una cuarta parte de las posibilidades jugables. Y es que mientras vamos superando las misiones principales, y de forma gradual, iremos desbloqueando otros tipos de actividades, como misiones secundarias, patrullas por los planetas, el Crisol (el modo PvP de Destiny), los Asaltos, el Ocaso, la nueva Incursión, etc. En breve hablaremos de todas estas posibilidades, pero basta decir que en conjunto suponen una inversión de horas mucho mayor que la historia.



Como acabamos de comentar, el desbloqueo de todas estas actividades se hace de forma gradual, al contrario que en el primer Destiny, donde casi desde el principio teníamos acceso a decenas de contenido secundario que nos podían desviar la atención del modo historia. En Destiny 2 podría decirse que se nos “fuerza” más a finalizar primero la trama central antes de dejarnos sueltos a nuestro antojo, y de hecho hay elementos como el Colibrí (el vehículo de transporte) que se nos dará al finalizar la última misión de historia -o si tenemos suerte antes al conseguir engramas luminosos-. Así que aquellos que pretendan adentrarse en el Crisol nada más comenzar el juego, se darán de bruces con que no se desbloquea hasta superadas dos o tres misiones -es de las primeras cosas que desbloqueamos tranquilos-. Por tanto, el progreso por Destiny 2 se siente más natural y guiado, lo cual creemos que es mejor que soltarte toda la retahíla de posibilidades de inicio.


Mientras nos dediquemos al modo historia, disfrutaremos de la magia de Bungie en todo su esplendor, con niveles perfectamente diseñados, intercalando el excelente gunplay propio de la compañía con algunos segmentos con vehículos. La trama no está exenta de ciertos momentos más irregulares y de un jefe final un tanto descafeinado y facilón si llegamos con más nivel de la cuenta, pero en general se encuentra un peldaño por encima de la primera entrega, con mayor carga narrativa y cinemáticas, y un trasfondo argumental mucho mejor hilvanado y claro. Ahora no existe selector de dificultad para las misiones principales, y únicamente en algún punto podemos quedarnos sin poder avanzar porque una misión nos exija un nivel mínimo para continuar, nada que un poco de farmeo no solucione.



De nuevo tendremos un lugar de reunión para jugadores, un remanso de calma de tanto disparo que usaremos para negociar con diversos comerciantes y tratar con los personajes secundarios de la aventura. En esta ocasión se trata de una especie de granja a las afueras de la ciudad, que usaremos como punto de reunión para los supervivientes. Desde aquí podremos reorganizarnos y abrir el mapa de la galaxia para movernos libremente por todas las misiones y actividades, y es que una de las mejoras más notables respecto a la primera entrega es que no deberemos salir a la órbita para seleccionar un nuevo destino, sino que en cualquier momento tendremos acceso al selector de localizaciones.


En cuanto a las clases de personajes, nos encontraremos las mismas que en el primer Destiny, ligeramente retocadas, pero básicamente las mismas. Es decir, volveremos a encontrarnos con las tres clases principales (Titán, Cazador y Hechicero) y sus respectivas tres subclases. No hay demasiados cambios al respecto y es bastante continuista en este sentido. La parte buena es que nos sentiremos como en casa desde el primer segundo, pero la parte mala es que esperábamos alguna mínima novedad al respecto, algo seguramente relegado a futuras expansiones. Sin embargo, no tendremos acceso a todas las respectivas subclases de inicio, sino que cada clase comenzará con una única subclase, y a medida que avancemos en el modo historia desbloquearemos misiones secundarias para ganarnos el acceso a las otras dos.



En cuanto a la progresión de personaje, el nivel máximo vuelve a ser 20, pero el factor principal es nuestro nivel de poder, determinado por la media de poder de todas las armas y armaduras equipadas, con un máximo actual de 300. Esta cifra se convierte en la piedra angular de la mayoría de modos y actividades, y determina nuestra fuerza y defensa ante los enemigos. Una vez alcanzando el nivel 20, algo que haremos al finalizar la historia (si para entonces no hemos llegado a ese nivel, un personaje secundario nos hará llegar a él de forma automática) comenzará la odisea por centrarnos en el nivel de poder.


Para ir aumentando poco a poco nuestro poder, deberemos centrarnos en las actividades secundarias, con las que obtendremos los famosos engramas, heredados de la primera entrega. Sin embargo, existen ciertos cambios respecto a ellos, como por ejemplo que ahora los engramas “normales” -blancos, azules y verdes- nos dan un objeto de forma automática, sin necesidad de pasar por el Criptarca. Dejamos esta tarea para los engramas especiales, como los morados, los dorados y los luminosos -una nueva tipología que nos aporta recompensas especiales-. Por tanto, ya no realizaremos tantas visitas esporádicas al Criptarca, sino que lo haremos de forma mucho más espaciada cuando consigamos un engrama poderoso, lo cual aporta mayor dinamismo a las partidas, y de paso nos libra de los “trolleos” del Criptarca anterior.



Pero alcanzar el máximo nivel de poder no va a ser tarea fácil, ya que los objetos de color blanco, verde o azul únicamente llegarán al nivel 260. ¿Cómo lo haremos para continuar mejorando? A base de los morados y dorados, y, sobre todo, a base de jugar mucho, muchísimo, y durante horas.


El sistema de armas también sufre algunos cambios, como una reorganización de los tipos de munición. Ahora las dos armas principales se dividen entre cinéticas y energéticas, mientras que la tercera categoría de armas destructivas se centra en escopetas, espadas, lanzagranadas, lanzamisiles o rifles de largo alcance. Las armaduras no sufren tantos cambios, y todo el inventario vuelve a contar con una notable faceta de personalización, a la que ahora se le añade la posibilidad de aplicar shaders -colores- también a las armas para darles un toque distintivo. También podremos aplicar modificadores para alterar el tipo de daño que provocan, o aportar bonificaciones de poder a las armaduras. En general, se añaden más posibilidades de mejora y una mayor profundidad al inventario.


Entrando ya al contenido secundario una vez superada la historia, cabe destacar que los mapas están ahora más plagados de actividades y eventos aleatorios que superar junto a otros jugadores. Con un simple vistazo al mapa veremos dónde se sucederán los eventos aleatorios, que ahora se suceden cada pocos minutos y aportan recompensas más suculentas. Las patrullas, esas misiones de “recadero” de la primera entrega, regresan, pero son más rápidas de realizar, para que no se vuelvan tediosas. Explorar cada mapeado se hace un poco más ameno gracias a la inclusión de mayores cofres con recompensas, de zonas ocultas a modo de mini mazmorras, y de una mayor interacción con el resto de jugadores.



Entrando ya en desafíos de alto nivel, volvemos a contar con los llamados Asaltos, misiones de una dificultad mayor ideadas para realizarlas con un grupo de hasta tres jugadores. De momento contamos con 6, y por supuesto con la opción de realizar matchmaking para encontrar dos compañeros de equipo en caso de no tenerlos. Es una de las mejores formas de obtener engramas morados y subir de poder, aunque no la única.


Con una exigencia de nivel mínimo de 240, tenemos los llamados Ocasos, una variante de los Asaltos de mayor dificultad, y con el añadido de que cuentan con un tiempo límite para superarse, obteniendo ampliaciones de dicho tiempo cruzando una serie de anillos que encontraremos desperdigados por el escenario. Sin duda se trata de un desafío muy exigente, y aunque a día de hoy todavía no cuenta con la opción de matchmaking -hay que buscarse la vida para formar el grupo de 3-, está prevista su implementación en breve. Y como no, el desafío más destacable de Destiny, las incursiones o raids, que actualmente es solo una y se llama Leviatán. Requiere de un poder de 260 para desbloquearla, y un grupo de hasta seis jugadores para afrontarla, siendo el reto más complejo de todo Destiny 2 a día de hoy.



Por supuesto tampoco podemos olvidarnos del Crisol, el modo PvP de Destiny 2 y donde nos enfrentaremos a otros jugadores en equipos de cuatro componentes. Existen varios tipos de partidas, desde el clásico todos contra todos al modo de puntos de control, con la novedad de un modo en el que debemos ir acabando con las vidas de nuestros enemigos hasta que bajamos a cero su contador de resurrecciones.


Otra de las novedades de Destiny 2 es la presencia integrada de los clanes. Para todos aquellos jugadores solitarios, será realmente sencillo encontrar y unirse a un clan del juego, con una pestaña del menú de opciones dedicada a ello. Además, pertenecer a un clan aporta diversas bonificaciones y ventajas, como recibir mayores recompensas de las misiones o regalos semanales si nuestros compañeros de clan consiguen superar retos complicados. Digamos que es una forma de conseguir compañeros de aventuras de forma rápida para esos modos de juego que, de momento, no cuentan con matchmaking.



En cuanto a la técnica, Destiny 2 es bastante continuista, lo cual tampoco es del todo malo, pues el primer Destiny ya contaba con un diseño artístico envidiable. Si bien no hay demasiada mejora en cuanto al modelado de personajes o enemigos -que son prácticamente los mismos-, si notamos una leve mejoría en los efectos de partículas y explosiones, ya que ahora no viene limitado por tener que salir en dos generaciones de consolas distintas. El gunplay es perfecto, digno de Bungie y su maestría en el género, y eso siempre implica unas cotas de calidad sobresalientes.


La faceta sonora vuelve a brillar con luz propia gracias a una banda sonora más que notable, quizá un pelín menos épica que en la primera entrega, pero igualmente rozando la excelencia. En cuanto al doblaje, estamos de doble enhorabuena, no solo porque volvemos a contar con la excelente voz de Tyrion -de Juego de Tronos- en español para acompañarnos en forma de espectro, sino que además contamos con un doblador de lujo para el villano de la función, el gran Luis Tosar. El resto de personajes también cuentan con unas voces dignas de mención, por lo que solo podemos quitarnos el sombrero ante este trabajo.



Con todo lo dicho, y siendo conscientes de que nos dejamos muchas cosas en el tintero, podemos afirmar que Destiny 2 vuelve a convertirse en una de las apuestas más fuertes de la temporada. Con ese aire a reboot de la franquicia, y con la intención de ampliarse de forma desmedida a base de expansiones, asienta las bases de lo que posiblemente será otro bombazo de Bungie repleto de jugadores durante años. Es cierto que de momento está ligeramente escaso de contenido -en comparación a lo que esperábamos teniendo al primer Destiny actual como referencia- y que desprende un aroma demasiado continuista, pero, aun así, cuenta con una jugabilidad tan exquisita y una adicción tan tremenda, que es irremediable quedarse enamorado de él. Démosle tiempo, y seguramente estaremos ante uno de los mejores shooters de toda la generación.



Lo mejor:


- Adicción al estilo Bungie


- Progresión de personaje más divertida que nunca


- La integración de los clanes


- En breve tendremos matchmaking para todos los modos de juego, ideal para solitarios


- Una banda sonora y un doblaje excelentes


- Un diseño artístico notable


Lo peor:


- Quizá demasiado continuista


- La campaña es mejor, pero sigue sin alcanzar esas cotas de calidad que esperábamos


 


NOTA: Esta review ha sido posible gracias al apoyo de Xbox y Activision


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Citar bodybody bodybody 21/09/2017 23:41 Con ganas de catarlo, aunque creo que solo debe ser bastante flojete todavía, se echa de menos las campañas de los COD MW
1 comentario Ir al foro

Ficha

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Destiny 2
Desarrollado por: Bungie Software Distribuido por: Activision Género: Shooter Lanzamiento: 06/09/2017 Web Oficial Comprar
Lo tengo Terminado Jugándolo Lo vendo Lo quiero
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Valoración aXb

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Nota aXb 9,3 Imprescindible
Sonido 9.5
Gráficos 8.5
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Jugabilidad 9.5
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