PEGI Xbox One

The Surge

Valoración aXb

Valoración aXb

Para los que soñaban con un Souls de ciencia ficción
Nota aXb 8,0
Duración 8
Jugabilidad 8
Sonido 7.5
Gráficos 8
Versión analizada: Xbox One
Por Moisés Artacho
23/05/2017

Tras sorprender con el notable Lords of the Fallen, los chicos de Deck 13 vuelven a inspirarse en la saga Souls de From Software para traernos un nuevo título desafiante y solo apto para auténticos habilidosos a los mandos. The Surge recoge todas las mecánicas de sobra conocidas por los amantes de este nuevo género desafiante, pero lo adereza con una carcasa de ciencia ficción que le da un descanso al medievo que durante tantas horas nos ha acompañado.



De lo que no hay duda es que From Software creó un género nuevo con la saga Souls. Partiendo de los juegos de acción y aventura de toda la vida, se redefinieron los cimientos de la dificultad y la sensación de reto-recompensa, creando una serie de aventuras no aptas para todos los tipos de jugadores, dada su elevada dificultad y una exigencia más alta de lo normal, o como dirían algunos, más acorde a los juegos clásicos y menos casualizados.


Compañías como Deck 13 no dejaron pasar por alto la oportunidad de sumarse a esta nueva vertiente, y se lanzaron a la conquista del género, con títulos notables como Lords of the Fallen, que cogían prestadas las mismas ideas de la franquicia Dark Souls. Ahora regresan con The Surge, que vuelve a ofrecer esa experiencia desafiante y pausada, pero alternando el escenario a un mundo de ciencia ficción, robots y chatarra.



El argumento nos lleva a un futuro distópico en el que la humanidad ha agotado la mayoría de recursos naturales del planeta, y en el que grandes multinacionales se reparten el pastel del negocio de la robótica y la maquinaria de obra. Nosotros encarnaremos a Warren, un minusválido que acude a su primer día de trabajo en la empresa CREO, una de las principales fuentes de robots industriales que sirven para todo tipo de tareas laborales. Como trabajador, tendremos el privilegio de contar con un exoesqueleto que aumenta nuestra fuerza y resistencia, amén de que nos permitirá omitir nuestra condición de paralítico y volver a caminar.


Pero todo se tuerce en un abrir y cerrar de ojos, y tras una integración del exoesqueleto un tanto accidentada, Warren despertará en un completo caos en el que los robots de la corporación se han hecho con el control y campan a sus anchas causando destrozos y aniquilando a cualquier ser viviente de la zona. Nuestra misión será lidiar con la situación, investigar lo sucedido y dar con una solución a todo este embrollo, a la par que nos encontramos con algunos personajes secundarios que requerirán de nuestros servicios. La historia tampoco se convierte en especial protagonista y pasará rápido a un segundo plano, salvo momentos puntuales, ya que es una mera excusa para plantarnos ante un mundo de mapeados laberinticos plenamente inspirados en la saga Souls.



Cualquiera que haya jugador a cualquier juego reciente de From Software, o al anterior juego de la compañía -Lords of the Fallen- sabrá perfectamente a qué atenerse y se sentirá como pez en el agua. Estamos ante un juego en tercera persona en el que nos enfrentaremos a enemigos escasos, pero tremendamente duros de roer, capaces de mandarnos al otro barrio en cuestión de segundos. Deambularemos por escenarios laberínticos de un diseño notable, repletos de atajos que iremos descubriendo paulatinamente para ahorrarnos ciertos segmentos de recorrido, formando una enorme telaraña de pasillos y habitaciones que nos irán llevando de la mano hacia enemigos cada vez más peligrosos.


Todo en The Surge tiene su correspondiente analogía con la saga Souls y derivados. Las famosas hogueras en las que descansábamos en Dark Souls se sustituyen aquí por máquinas de energía que restauraran nuestra barra de salud y objetos consumibles, a la par que reviven a todos los enemigos del mapeado. Las famosas almas que usábamos para subir de nivel y adquirir nuevos objetos pasan a ser ahora chatarra electrónica, que recogeremos de los enemigos caídos y de varios ítems esparcidos por el escenario. Todo resulta más que familiar para los aficionados al género, aunque también se permite introducir algunas pequeñas variaciones, para no caer en el calco exacto.



Tal como innovaba Lords of the Fallen, cuando morimos perderemos toda la chatarra acumulada, pero podremos acudir al lugar de nuestra muerte para recuperarla. Eso sí, tendremos un contador de tiempo que hará que dicha chatarra desaparezca para siempre si tardamos más de la cuenta en llegar. Otra novedad es que dispondremos de dos tipos de ataque, vertical y horizontal, que se complementa con la posibilidad de apuntar a qué parte del cuerpo del enemigo queremos atacar. Podremos apuntar a la cabeza, a los brazos izquierdo o derecho, al cuerpo, o a cualquiera de las piernas, y con ello no solo seleccionaremos la zona más vulnerable del enemigo, sino que también servirá para influir en la posible recompensa al eliminarlo.


Y es que The Surge varía un poco la forma habitual de recibir nuevo equipamiento y objetos equipables. Seremos nosotros mismos los que tendremos que crear todo el equipo nuevo desde las salas de guardado, pero para ello harán falta materiales de construcción, y la forma de conseguirlos será obteniendo partes concretas de los enemigos mediante el sistema de apuntado y usando un ataque final a modo de remate que cercenará las extremidades de los robots rivales. Con ello obtendremos no solo los materiales necesarios, sino también diagramas de construcción para poder construir cada vez mejor equipamiento, así que se ofrece una vertiente estratégica a la hora de enfrentarnos a cada rival. ¿Atacaremos siempre a la zona vulnerable de los rivales, habitualmente la cabeza? ¿O nos arriesgaremos a hacerle menos daño atacando a los brazos, pero con la recompensa final de obtener un diagrama para construir su arma?



A la hora de equipar armas o armaduras, deberemos tener muy en cuenta el valor de nuestro núcleo energético, que viene a ser el nivel del personaje. Mediante la chatarra obtenida podremos aumentar el valor de nuestro núcleo energético, y con ello podremos equipar mejores objetos, ya que cada ítem del juego requiere de una determinada cantidad de núcleo para poder equiparse. De igual forma, contaremos con los llamados implantes, que son mejoras que pueden equiparse y que también exigen su determinada cantidad de núcleo para permitir su uso.


Con los implantes no solo podremos aumentar la cantidad de vida o resistencia, sino que también obtendremos consumibles que restauran la salud o que aportan una bonificación de fuerza temporal. Todos estos consumibles se rellenan al máximo cada vez que pasamos por la máquina de guardado, una mecánica más que consagrada con cualquier Souls.


El sistema de combate se compone pues de un factor estratégico importante, pero también de varios altibajos jugables que pueden pasarnos factura. Existe un botón para defendernos de los ataques enemigos, que llegado el momento dejaremos de intentar utilizar, ya que los enemigos nos masacrarán sin piedad de todas formas. Así que supliremos esta ausencia de bloqueo con el movimiento de esquivar, bastante más versátil pero igualmente traicionero según la estructura del escenario. La diferencia respecto a cualquier juego de la saga Souls es que en ellos el jugador se sentía en seria desventaja frente a los rivales, pero con práctica y habilidad llegábamos a esquivar con presteza los impactos enemigos. Sin embargo, en The Surge no parece que haya una forma justa y coherente de aprenderse las mecánicas enemigas, y siempre conseguirán atizarnos sin remedio por mucho que pensemos que tenemos la situación bajo control. Esto eleva la frustración hasta cotas bastante elevadas en según qué segmentos del juego, y exige unas dosis de paciencia que muchos jugadores no estarán dispuestos a ofrecer.



El juego en sí ya es difícil, y eso no sería realmente un problema si el control y el combate fueran justos y acordes a nuestra habilidad, pero esto no siempre es así, y es algo que le puede pasar factura. En cuanto al desarrollo de la aventura, deambularemos por unos cinco mapeados de mayor o menos envergadura, intercomunicados la mayoría de ellos por un ferrocarril, y con sendos jefes finales presidiendo el acceso a la siguiente zona. Nos ha defraudado ligeramente la cantidad de jefes finales, ya que contamos escasamente cinco de ellos, incluido el final, cifra que nos ha parecido más baja de lo esperable. Eso sí, nuestra preocupación no será precisamente el jefe final de turno, cuya dificultad suele ser más asequible que muchos de los esbirros normales que encontraremos por el escenario.


Como buen exponente del género, la exploración se vuelve nuestra mayor aliada, no solo para encontrar los atajos que nos alivien el paso entre zonas, sino también para dar con toda clase de recursos y objetos de inventario. Muchas puertas estarán bloqueadas por un requisito de núcleo energético, así que no podremos abrirlas hasta que subamos lo suficiente de nivel, una fórmula inteligente de conducir al jugador por donde ellos quieren hasta que sea lo suficientemente fuerte como para afrontar nuevos retos.



Y como en todo Souls, y por si no había quedado claro hasta ahora, vais a morir, mucho, muchísimo. Nos hartaremos de ver nuestros huesos escaldados frente a un robot, para regresar a la última sala de guardado y rehacer nuestros pasos para recoger -si podemos- la chatarra perdida. El laberintico diseño de escenarios está muy bien ideado para hacernos dar las mil y una vueltas y acabar prácticamente donde empezamos, y buena fe de ello es que los niveles son realmente más pequeños de lo que parecen, pero tienen tantos pasillos y recovecos que crean de forma notable la sensación de que estamos ante metros y metros de pasillos.


La duración media es muy relativa, pero un jugador medianamente experimentado puede llegar al final de la aventura en unas 20 horas, si no se atasca de por medio o acaba maldiciendo e incinerando la consola de camino. Pero si no tenemos experiencia en esta tipología de aventura, seguramente las horas se disparen más de la cuenta y muramos una y otra vez hasta que poco a poco demos con la clave de la amenaza que no para de matarnos, aunque en más de una ocasión dependeremos más de la suerte que de otra cosa.



Pasando a temas técnicos, lo cierto es que The Surge luce bastante bien con su estética de ciencia ficción, una fórmula que parece casar con las mecánicas Souls a la perfección. Evidentemente va a gustos, y habrá quien prefiera la estética medieval de dragones y castillos, pero este ambiente postapocalíptico no le sienta nada mal, y aporta ese soplo de aire fresco a unas mecánicas de sobra conocidas durante los últimos años. Visualmente es bastante llamativo, y el ir personalizando nuestro exoesqueleto hará que podamos crear desde un protagonista ágil y raudo a una auténtica mole todopoderosa. La cámara es la que nos puede dar algún que otro sobresalto, además de los propios enemigos. Al tratarse de escenarios con numerosos pasillos estrechos y oscuros, es posible que en más de una ocasión nos veamos ligeramente confundidos con una cámara que hace lo que puede por adaptarse al mejor ángulo, pero no siempre lo consigue.  


La selección musical no es especialmente destacable, salvo la melodía que suena en las salas de guardado, que curiosamente se vuelve adictiva y muy agradable, y no solo porque escucharla sea sinónimo de estar a salvo, aunque sea unos segundos. El resto de efectos de sonido son correctos, acordes al ambiente de ciencia ficción que nos rodea, sin demasiados alardes. Las voces llegan en inglés, pero por suerte los textos se traducen perfectamente al español, para que podamos comprender la historia que nos rodea, que se sustenta básicamente en documentos coleccionables desperdigados por el mapeado.



The Surge nos ha convencido como un heredero más de la fórmula Souls. Quizá algunos prefieran la ambientación medievo-fantástica de otros títulos, pero la nueva creación de Deck 13 no tiene nada que envidiarles en cuanto a diseño de mapeado y desarrollo jugable. Es cierto que acusa cierta irregularidad a la hora de combatir, y unos escenarios que quizá no son todo lo variados que desearíamos, pero en general suple con creces las ansias de un buen desafío, porque eso sí, difícil es un rato.



Lo mejor:


- Fórmula Souls aplicada a la ciencia ficción


- El sistema de progreso e inventario es ingenioso y estratégico


- Desprende esa adicción del género


Lo peor:


- Demasiado injusto en ocasiones


- El sistema de combate tiene altibajos en cuanto a la dificultad y detección de movimientos


- La historia acaba sumida en un segundo plano


 


NOTA: Esta review ha sido posible gracias al apoyo de Xbox y BadLand Games


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Ficha

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The Surge
Desarrollado por: Deck 13 Distribuido por: Focus Home Género: Acción Lanzamiento: 16/05/2017 Web Oficial Comprar
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Nota aXb 8,0 Muy bueno
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